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11:00 am 11:30 pm

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Trump Lied Again and Biden Was Weak/ Trump volvió a mentir y Biden se vio débil

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by Fernando Mendez

It is now obvious why Donald Trump said he didn’t need to prepare for the debate against Joe Biden.

He did not go to the debate to present his vision for the future, to defend his record, and perhaps to say “I can do better” if the American people give decontrol of both houses of Congress. He showed up ready to repeat the lies he has been spouting at all his rallies, animating that part of his following that represent the worst segments of our society.

When asked if he would condemn white supremacists he chose to blame the “left-wing” for violence in American cities. Trump prefers to ignore the fact that he is one of the reasons violence has increased around the country and that it has increased during his government.

The first debate of 2020 will be memorable for all the wrong reasons. First of all, it was not a real debate in which the candidates outline their platforms and respond to the questions of the moderator. Chris Wallace could not control Trump and Joe Biden is no a forceful personality, someone capable of capturing attention on the stage, like Ronald Reagan. Biden’s voice is too thin and reedy, lacking force, and he might have reason, goodness, and experience on his side, but he has been unable to translate that unto the stage, on television or in person.

On the stage, he looked pale and tired while Trump looked red and angry. There was one point when he spoke about his son Beau when he seemed to hold the stage and grab our attention, but Trump interrupted to accuse his son of receiving money from the ex-wife of the Mayor of Moscow. At that very moment, Biden wasted a precious opportunity to hit Trump with his alliance, his profound admiration for Vladimir Putin.

But that moment passes, like so many other chances to score points against the bully next to him. So, in the end, it was not a real debate and we can blame Trump for his disruptive behavior, the moderator for his inability to control the proceedings, and Biden for looking and sounding weak. Many people had chosen not to listen and many more stopped listening when the show turned into an ugly spectacle.

There is talk of not having more debates, and we cast our vote: if the format doesn’t change, there is no need to provide Trump with another stage to lie to us, to insult the intelligence of the people, and to sell his snake oil.  

Note: Polls after the debate:

54% thought  Biden won and  34% thought Trump won. 

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de Fernando Mendez

Ahora es obvio por qué Donald Trump dijo que no necesitaba prepararse para el debate contra Joe Biden.

No acudió al debate para presentar su visión del futuro, para defender su record y quizás para decir que le hubiera ido mejor si el pueblo estadounidense le diera el control de ambas cámaras del Congreso. Apareció dispuesto a repetir las mentiras que ha estado diciendo en todos sus mítines, animando a esa parte de sus seguidores que representan los peores segmentos de nuestra sociedad.

Cuando se le preguntó si condenaría a los supremacistas blancos, decidió culpar al “ala izquierda” de la violencia en las ciudades estadounidenses. Trump prefiere ignorar el hecho de que él es una de las razones por las que la violencia ha aumentado en todo el país y que ha aumentado durante su gobierno.

El primer debate de 2020 será memorable por todas las razones equivocadas. En primer lugar, no ha sido un debate real en el que los candidatos perfilan sus plataformas y responden a las preguntas del moderador. Chris Wallace no pudo controlar a Trump y Joe Biden no tiene una personalidad contundente, alguien capaz de captar la atención en el escenario, como Ronald Reagan. La voz de Biden es demasiado fina y afilada, carece de fuerza, y podría tener la razón, la bondad y la experiencia de su lado, pero no ha podido traducir eso en el escenario, en la televisión o en persona.

En el escenario se veía pálido y cansado, mientras que Trump se veía rojo y enojado. Hubo un momento, cuando habló de su hijo Beau, en el que pareció sostener el escenario y llamar nuestra atención, pero Trump interrumpió para acusar a su hijo de recibir dinero de la ex esposa del alcalde de Moscú. En ese mismo momento, Biden desperdició una preciosa oportunidad para golpear a Trump con su alianza, su profunda admiración por Vladimir Putin.

Pero ese momento pasó, como tantas otras oportunidades de sumar puntos contra el rudo machista que estaba a su lado. Al fin de cuentas no fue un debate real y podemos culpar a Trump por su comportamiento disruptivo, al moderador por su incapacidad para controlar los procedimientos y a Biden por parecer y sonar débil. Mucha gente había optado por no escuchar y muchos más dejaron de escuchar cuando el debate se convirtió en un espectáculo feo.

Se habla de no tener más debates, y nosotros votamos: si el formato no cambia, no hay necesidad de darle a Trump otro escenario para mentirnos, insultar la inteligencia de la gente y vender su poción venenosa.

Nota: Encuestas posteriores al debate:

54% creen que Biden ganó y 34% que Trump ganó.