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La Historia de Dos Candidatos/ A Tale of Two Candidates

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Historia de dos candidatos

de Fernando Mendez

Mirando hacia atrás en el último debate de esta temporada política, queda claro cuál debería ser nuestra elección. Esperábamos tan poco de Trump, que solo por actuar como una persona normal se le dio crédito. No le gritó a Biden, no interrumpió a Biden a mitad de frase y no reprendió al moderador del debate. Y ese debería ser el comportamiento normal de cualquier persona que aspire a ser presidente.

Esperamos que nuestros líderes sean profesionales, que respondan preguntas o eludan las difíciles sin que parezca que se han vuelto locos. Después del primer debate, muchos críticos estaban dispuestos a renunciar a la idea de debates presidenciales. Las complicaciones derivadas de Covid-19 han hecho de este un año inusual, y pudimos entender por qué era necesario cambiar el formato. Al final, solo había dos personas en el escenario, físicamente separadas por plexiglás y que representaban puntos de vista totalmente polares sobre todo, desde el control climático hasta la política exterior.

Mientras escuchábamos sus respuestas de la Ley del Cuidado de Salud a Bajo Precio a los impuestos y la inmigración, pudimos discernir puntos de vista obvios y, a veces, preocupantes sobre los principales problemas del día. En este momento, los demócratas pueden hacer poco para detener la nominación de la jueza Amy Corey Barrett a la Corte Suprema. Y aunque Biden ve días peligrosos por delante para ACA, Roe v Wade, el derecho a votar y otros temas importantes para los demócratas, Trump solo ve más oportunidades para dividir al país, para diferenciarse a sí mismo y a sus seguidores de la corriente principal de la opinión estadounidense.

Siempre que Biden ha expresado simpatía por los pobres y los inmigrantes, Trump ha plantado la idea de que sabe más que nadie con respecto a las soluciones sobre Covid-19, el medio ambiente, la economía y cualquier otro tema. Ha afirmado ser un “genio estable”.

Trump intentó en vano involucrar a Biden en una discusión sobre el uso del poder presidencial para obtener beneficios económicos. Es bien sabido que la familia Trump se ha beneficiado del poder del puesto. Por otro lado, los republicanos no han abandonado el tema de Burisma y la participación de Hunter Biden en lo que muchos consideran transacciones financieras sospechosas. Pero varias investigaciones de nuestra inteligencia y de los reporteros no han resultado en nada.

Lo que Trump quiere en este momento es que el Departamento de Justicia de Bill Barr declare que hay una investigación sobre los tratos de Joe Biden con Ucrania. Le gustaría que tuviera el mismo efecto que la declaración de Jim Comey sobre Hillary Clinton en los últimos días de la campaña de 2016.

Trump solo quiere tener ese anuncio, incluso si nunca sucede nada, porque causaría suficiente daño a la campaña de Biden. En este momento no está contento con Barr y el director del FBI, Christopher Wray, porque ambos no le han proporcionado las municiones que busca. Finalmente, está claro que podemos elegir entre dos candidatos cuyo carácter y reputación de veracidad son bien conocidos.

Vamos a votar.

Tale of Two Candidates

by Fernando Mendez

Looking back at the last debate of this political season it becomes clear what our choice should be. Trump had set the bar so low, that just by acting like a normal person he was given credit. He didn’t shout at Biden, didn’t interrupt Biden in mid-sentence, and did not berate the moderator of the debate. And that should be the normal behavior for anyone aspiring to be president.

We expect our leaders to be professional, to answer questions, or duck the tricky ones without seeming to have lost their minds. After the first debate, many critics were ready to give up on the idea of presidential debates. The complications arising from Covid-19 have made this an unusual year, and we could understand why there was a need to change the format. In the end, there were only two people on the stage, physically separated by plexiglass, and representing totally polar views on everything from climate control to foreign policy.

As we listened to their answers from the Affordable Care Act to taxes and immigration, we could discern obviously, and sometimes worrisome views on the main issues of the day. At this point, there is little the Democrats can do to stop the nomination of Judge Amy Corey Barrett to the Supreme Court. And while Biden sees perilous days ahead for ACA, Roe v Wade, voting rights, and other issues important to Democrats, Trump only sees more opportunities to divide the country, to set himself and his followers apart from the mainstream of American opinion.

Whenever Biden has expressed sympathy for the poor and immigrants, Trump has planted the idea that he knows more than anybody with respect to solutions about Covid-19, the environment, the economy, and every other topic. He has claimed to be a “stable genius.”

Trump attempted in vain to get Biden involved in an argument about the use of presidential power for economic gain. It is well known that the Trump family has benefitted from the power of the office. On the other hand, Republicans have not dropped the subject of Burisma, and the participation of Hunter Biden in what many consider suspicious financial transactions. But several investigations by our intelligence, and by reporters, have not produced the smoking gun.

What Trump wants at this point is for the Justice Department under Bill Barr, to declare that there is an investigation into Joe Biden’s deals with Ukraine. He would like that to have the same effect as Jim Comey’s statement about Hillary Clinton in the final days of the 2016 campaign.

Trump just wants to have that announcement, even if nothing ever happens, because it would cause enough damage to Biden’s campaign. Right now he is unhappy with Barr and FBI Director Christopher Wray, because both have failed to provide him the ammunition he seeks. Finally, it is clear that we have a choice between two candidates whose character and reputation for truthfulness are well known.

Let’s vote.